Narciso Ibáñez Serrador es un hombre que siempre pensaba en su público, que siempre quería producir lo que creía mejor para los telespectadores, de ahí que tras 411 programas de Un, dos, tres quisiera hacer “Las minas del rey Salomón” en la etapa diez, que hubiera sido el programa 412 y haría juego con “El Antiguo Testamento” de la etapa seis, bueno, y con “La aventura”, cuya serie temática también se detuvo en la etapa seis con “La arqueología” (o en la siete si incluimos “El zoológico” de la etapa siete), después de la pausa en las etapas cuatro y cinco. De la misma manera que recuperó la serie temática de “La ciencia-ficción”, que nació en la etapa uno y concluyó en la etapa 3A, trayendo en la etapa diez “La máquina del tiempo” de H. G. Wells. Aunque en realidad hubieran sido 417 programas, porque “El cine” 1986, “La conquista de América” 1992, “La Navidad” 1992, “La comedia musical” 1993 y “La pintura” 1993 tenían tema doble: “La conquista de América”, “El erotismo”, “Drácula”, “El resumen” y “La Prehistoria” respectivamente. Bueno, 418, porque después de “Las minas del rey Salomón” podía haber hecho “Moby Dick”. Pero no pudo ser porque los jefes de televisión abortaron la etapa. El programa “La máquina del tiempo”, en que se recuperó el hilo temático de “La ciencia-ficción”, fue el programa número diez de la etapa diez, y el programa “Las minas del rey Salomón”, que hubiera recuperado el hilo temático de “La aventura”, hubiera sido el programa número veinte de la etapa diez. Pero, estrictamente, los programas de la etapa diez “El retrato de Dorian Gray”, “Canción de Navidad”, “Rimas y leyendas”, “La máquina del tiempo”, y los que hubieran sido “Las minas del rey Salomón” y “Moby Dick”, el cual haremos mañana, son de esos temas solitarios que no se repitieron nunca ni formaron parte de un grupo temático muy definido. Para un programa como “Las minas del rey Salomón” de la etapa diez he pergeñado: Allan Quatermain; la primera novela de ficción de aventuras en inglés; la campaña publicitaria; el valle de Timna; la Guerra Anglo-Zulú; las riquezas minerales; y Frederick Courtney Selous.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s