Vamos a traer la lista de motivos que preparamos para “La ciencia-ficción” 1976: el sol; la luna; el satélite; la constelación; la precesión de los equinoccios, el equinoccio, el solsticio y las estaciones; las estrellas, las estrellas dobles y las asociaciones estelares; los rayos cósmicos; el bólido; las galaxias y la Vía Láctea; las nebulosas; los cometas y el cometa Halley; Marte; Urano; Venus; Mercurio; Júpiter; la Tierra; Grootfontein; la radioastronomía; Coatlicue; Alexander Calder; los cinturones de Van Allen; Juan Alcover; la ciencia y Jean Rostand; y el meteorito. A esta lista podemos añadir cuatro motivos más: Saturno; Victor Franz Hess; Patrick Maynard Stuart Blackett; y Pierre Victor Auger. Por otro lado, James Alfred Van Allen fue un físico y astrónomo estadounidense nacido en 1914. Los cinturones de Van Allen son regiones de la alta atmósfera que circundan la Tierra en las que se concentran los protones y los electrones despedidos por el Sol y canalizados por las líneas de fuerza del campo magnético terrestre. Y Coatlicue es una diosa azteca, madre de las estrellas y la Luna y diosa de la tierra y soberana de la muerte. Se la denominaba “la de la falda de serpientes” y estaba sedienta de sacrificios humanos. Y un satélite es un cuerpo celeste opaco que gira alrededor de un planeta. Y un meteorito o aerolito es un fragmento de materia sólida que cae sobre la Tierra.

Receta. Judías verdes estofadas. En una cazuela amplia se pone un kilo de judías verdes limpias y cortadas en trozos regulares; una cebolla grande muy picada; dos tomates rojos y maduros pelados y cortados en dados; una zanahoria cortada en rodajitas; un pimiento verde cortado en trozos; un diente de ajo y una rama de perejil enteros; un vaso de agua, medio vaso de aceite de oliva y sal. Se tapa la cazuela y se hace a fuego mediano, vigilando que el guiso no se quede seco. Cuando la verdura esté a media cocción se agrega una patata grande pelada y cortada en dados. Se deja cocer durante quince o veinte minutos más. La salsa, aunque ligera, deberá quedar ligeramente trabada. Si quedara un poco aguada, se cocerá con la cazuela destapada durante unos minutos.

Reconquista. Los almohades hicieron, en la región del Mogreb, una sublevación de carácter religioso contra el poder de los almorávides; éste quedó destruido y en España volvieron a aparecer reinos de Taifas. Pero este nuevo fraccionamiento fue poco duradero. Los almohades vinieron a la Península (año 1146), y después de una resonante victoria frente a los cristianos hicieron la unificación de la España musulmana. Ante el peligro que representaba esta nueva unificación, casi todos los reinos cristianos unieron sus armas a las de Castilla cuyo rey Alfonso VIII consiguió derrotar a los infieles en la famosa batalla de las Navas de Tolosa el año 1212. En adelante, el poderío almohade se fue debilitando, e incluso llegaron a formarse nuevos reinos musulmanes independientes. A esta época pertenece el segundo período de la evolución de la arquitectura hispano-musulmana que, entre otros monumentos, nos ha dejado en Sevilla la belleza de su Giralda que era el alminar o torre de la gran mezquita.

Religión. ¡Oh Dios!, en cuya Pasión, según la profecía de Simeón, el alma dulcísima de la gloriosa Virgen y Madre María fue traspasada con una espada de dolor: concédenos propicio, que cuantos celebramos con veneración sus dolores, consigamos el efecto feliz de tu Pasión: Que vives y reinas…

Omnipotente y eterno Dios, que por la saludable abstinencia curas los cuerpos y las almas; rogamos humildemente a tu Majestad que, aplacado con los piadosos ruegos de los que ayunan, nos concedas los auxilios presentes y venideros. Por N. S. J. C. …

Concédenos, Dios todopoderoso, que por el ayuno nos alimentemos de tu gracia; y por la abstinencia nos hagamos más fuertes que todos los enemigos. Por N. S. J. C. …

Defiende, Señor, te rogamos, a tu pueblo; para que los remedios de eterna salud que por inspiración tuya pedimos, nos sean otorgados por tu largueza. Por N. S. J. C. …

Concédenos, Señor, te rogamos, abstenernos del manjar corporal: de modo que también ayunemos de los vicios que nos combaten. Por N. S. J. C. …

Como nos concedes, Señor, ofrecerte este solemne ayuno, así te suplicamos nos otorgues el auxilio de tu indulgencia. Por N. S. J. C. …

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