Vamos a traer la lista de motivos que preparamos para “Los sellos” 1976: la sigilografía; San Marino; Islas Aland en Finlandia; Sékou Touré; los primeros sellos de correos emitidos por orden de Mola y Franco; Blanco White; el tipo armorial; los Thurn und Taxis; el trepado; los estancos de la Inglaterra victoriana; y Heraclio Fournier, S.A. A esta lista podemos añadir dos motivos más: el sobresello; y la lupa. Por otra parte, el político socialista guineano Sékou Touré, que llegó a ser presidente de Guinea Francesa, fue en su juventud empleado en el servicio de correos y telecomunicaciones. Y el trepado es una línea de puntos taladrados a máquina para separar fácilmente los documentos de sus matrices, o los sellos de correos.

Receta. Alubias secas. Lavar medio kilo de alubias secas; ponerlas en la olla; cubrirlas con agua fría. Ponerlas a fuego suave para que llegue a hervir lentamente. Cuando empiece a hervir apagar el fuego y dejarlas reposar; doblarán de volumen. Escurrirlas y desechar el agua; ponerlas de nuevo en la olla; agregar agua hirviendo en abundancia; añadir un ramillete de tomillo, laurel y perejil, dos zanahorias, una rama de apio, un diente de ajo y una cebolla con un clavo incrustado. Cuando hierva, reducir el fuego para que cueza a medio hervor hasta su completa cocción y rectificar de sal. Desechar el ramillete de hierbas. Estas alubias sirven de acompañamiento para toda clase de platos de carne, pescado, etc. Esta manera de cocer las alubias evita el principio de fermentación que se produce al ponerlas en remojo. Es ideal para estómagos delicados.

Reconquista. Alfonso VI el Bravo fue rey de León de 1065 a 1109 a la muerte de su padre Fernando I el Magno, y rey de Castilla de 1072 a 1109 a la muerte de su hermano Sancho. Alfonso VI sucede a su hermano, que muere sin sucesión. Al morir Sancho II, en el sitio de Zamora, su hermano Alfonso abandonó Toledo y marchó a Burgos. Los castellanos le hicieron jurar en la iglesia de Santa Gadea, de Burgos, no haber tenido parte en la alevosa muerte del rey castellano Sancho. El juramento le fue tomado por el Cid, y como Alfonso encontró humillante el acto de la jura, tuvo siempre una manifiesta malquerencia por su leal vasallo. Alfonso se comportó con su hermano García peor que con él lo había hecho Sancho II, pues al regresar García de Sevilla fue vencido y encerrado en una prisión, donde murió después de veinte años cargado de cadenas. Reunió, pues, los Estados de su padre y los aumentó considerablemente a costa de los soberanos taifas. Invadió el reino de Sevilla y aunque Al-Motámid le ofreció pagar dobles parias, avanzó hasta Tarifa. Después de la muerte de su amigo Almamún, puso sitio a Toledo y la inexpugnable plaza se rindió por capitulación, acordándose que su rey Cádir sería colocado en el trono de Valencia. Por su valor estratégico y significación histórica, la rendición de Toledo el 25 de mayo de 1085 causó verdadero espanto en el mundo musulmán y los reyes de taifas ofrecieron vasallaje a Alfonso VI, que se titulaba a sí mismo “soberano de los hombres de las dos religiones”. Los reyes de taifas, alarmados, llamaron a los almorávides. Alfonso VI ensanchó considerablemente los dominios de Castilla. Se repoblaron muchas ciudades, antes zona de guerra e inseguras, como Salamanca, Ávila, Olmedo, Medina, Segovia y Cuéllar, y se reconquistaron otras, como Talavera, Madrid, Guadalajara, Hita, Mora y Uclés. La frontera natural fue desde ahora el Tajo; la meseta del Duero deja de ser escenario de la lucha y la meseta del Sur pasa a ser estadio de los guerreros. Pero aún se desparrama fuera de ella y las tropas castellanas toman Valencia y colocan en el trono a Cádir, conquistan el castillo de Aledo, cerca de Lorca, y ponen sitio a Zaragoza. Los almorávides vienen en auxilio de los reyes de taifas y vencen a Alfonso en la batalla de Sagrajas o Zalaca (1086), una de las catástrofes más grandes de las armas cristianas. Todos los príncipes moros dejaron de pagarle parias. Otro peligro amenazaba a Alfonso: el conde Rodrigo Ovéquez y el obispo de Compostela, Diego Peláez, conspiraban para entregar Galicia a Guillermo el Conquistador. La conjura separatista quedó deshecha por la muerte de Guillermo. Los almorávides conquistaron Valencia y vencieron en Uclés, en donde murió el único hijo varón, el infante don Sancho. Poco sobrevivió Alfonso VI a estos fracasos, muriendo al año siguiente en Toledo, a los 79 años de edad, sucediéndole su hija doña Urraca.

Religión. ¡Oh Dios!, que cada año nos alegras con la solemnidad de tu Santo Mártir Jenaro, concédenos propicio que, pues festejamos sus méritos, nos enfervoricemos con su ejemplo. Por N. S. J. C. …

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