Vamos a traer la lista de motivos que preparamos para “El horóscopo” 1983: los procuradores a cortes con Felipe II pedían bachiller en astrología para medicina; Atharid; Ascletarión; Galileo que estaba contra la astrología; los caldeos, Beroso, Babilonia y Asiria; el astrólogo John Dee; Sunt’on Ph’u; el astrólogo del rey Guillermo II de Sicilia; la iglesia de Miñón en Burgos; el trígono; el atacir; la predicción de los astrólogos de “Don Álvaro o la fuerza del sino”; los éforos astrólogos; Salomón y el “Libro de Raziel”; y Jerónimo Cardan. A esta lista podemos añadir tres motivos más: en 74 d. c. Vespasiano y Tito son censores, y Vespasiano expulsa a los filósofos y a los astrólogos; el horóscopo que del nacimiento del emperador Vitelio obtuvieron los astrólogos asustó de tal manera a la familia que sus padres temieron toda su vida que se le dieran honores, y Vitelio ordenó a los astrólogos salir de Roma y de Italia; y en Flandes se hizo un horóscopo a don Juan de Austria, en que se le vaticinaba estar destinado a más alta dignidad de la que tenía. Por otra parte, el astrólogo Ascletarión predijo la muerte del emperador Dominicano, y éste le preguntó acerca de la muerte del propio Ascletarión, y acto seguido le mató para intentar burlarse de la profecía pero ésta finalmente se cumplió. Y Galileo estaba en contra de la astrología, se oponía a la teoría de que las posiciones de los astros, incluso de la luna, pudieran tener influencia sobre los acontecimientos terrestres, y ninguneó a Kepler que era una astrólogo profesional. Y la astrología nutre una de las obras del poeta más importante de Tailandia, Sunt’on Ph’u (1786-1855). Y el rey Guillermo II de Sicilia tuvo a su servicio a un médico y a un astrólogo árabes.

Receta de mañana. Patatas estofadas. En una cazuela se ponen dos kilos de patatas, después de mondadas y cortadas en trozos regulares. Se les agregan cien gramos de cebolla picada muy fina, dos dientes de ajo, media hoja de laurel, una cucharadita de pimentón, una rama de perejil y pimienta; se rocía con cinco cucharadas de aceite y se acerca al fuego y se deja rehogar lentamente unos diez minutos, moviendo con una cuchara para evitar que se agarre. Pasado este tiempo, se añade agua hirviendo hasta que apenas las cubra y se deja cocer lentamente un cuarto de hora. Cuando están tiernas, se tuesta una cucharada de harina en una sartén, se deslíe con tres cucharadas de vino blanco y un poco de agua y se vierte sobre las patatas, dejándolas cocer suavemente hasta que están tiernas, pero sin deshacerse. Cuando se van a servir se espolvorean con perejil picado.

Reconquista. Por último, ha sido objeto el rey Enrique IV el Impotente de un precioso estudio del doctor Marañón, que nos pinta a don Enrique como un hombre retraído, misántropo, con profunda melancolía, amante de lo triste, huyendo del trato de las gentes, amigo de la soledad de los campos y de las melodías musicales tristes; a la luz de la arqueología biológica nos lo describe como un tímido sexual, a lo que contribuía su figura poco agraciada que revela la degeneración de una raza; era alto y deforme, feo de rostro, de apariencia monstruosa; maloliente y mal vestido, con lúgubre indumentaria. Era un tipo morfológico anormal (“displásico eunucoide con reacción acrométrica”), de una mentalidad esquizoide, y estima que pudo ser homosexual. Cree que el rey padeció parcial impotencia, lo que “no excluye la posibilidad de una fecundación episódica”. Añade que no hay una sola prueba cierta, ni una sola, de la veracidad de las relaciones pecaminosas “de doña Juana con el botarate de don Beltrán, señorito jactancioso y lleno de vanidad”. Cuestiones todas éstas de problemáticas soluciones.

Religión de mañana. Oremos. Oh Dios, que bajo el admirable Sacramento nos has dejado un recuerdo de tu Pasión: te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y Sangre, que sintamos continuamente en nuestras almas el fruto de tu redención. Señor, que vives y reinas con Dios Padre en unidad del Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Omnipotente sempiterno Dios: mira propicio nuestra flaqueza; y extiende, para protegernos, la diestra de tu Majestad. Por N. S. J. C. …

¡Oh Dios!, que por la fecunda virginidad de Santa María diste al humano linaje los premios de la eterna salud: rogámoste nos concedas que experimentemos la intercesión de Aquélla por quien merecimos recibir al Autor de la vida, N. S. J. C., tu Hijo: Que contigo…

Post scriptum: como puede verse, hemos recuperado el blog, y la novedad a partir de ahora es que dejaremos preparado la noche anterior todo lo concerniente al día siguiente. Esto puede apreciarse en la sección de religión, y también en la de recetas. Gracias.

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