Vamos a traer la lista de motivos que preparamos para “La Navidad” 1983: el culto celta de los árboles en Gran Bretaña; “El cansado extranjero ha desaparecido”, de Novalis; la música medieval francesa; la Misa del gallo; la costumbre croata y eslovena del mendigo; Carlomagno; Felipe III y Hacienda; San Bernardo; la mezquita del Pesebre; el pintor Fernando Yáñez de la Almedina; Tiépolo; Ignacio Manuel Altamirano; el pintor Carlo Crivelli; Francisco de Asís; el compositor Juan de Anchieta; y Santa Teresa de Jesús. A esta lista podemos añadir dos motivos más: la posada; y la perforación petrolífera. Por otra parte, la Misa del gallo es la que se dice a medianoche de la víspera, o al comenzar la madrugada, de Navidad. Y el poema “El cansado extranjero ha desaparecido”, de Novalis, es un poema alegre, escrito con la ilusión de un nuevo amor. El poema, escrito en la Navidad de 1798, en que se celebró el compromiso matrimonial de Novalis y Julia, quedó inconcluso. Y Santa Teresa de Jesús (1515-1582) fue una escritora mística española. Su nombre en el siglo era Teresa de Cepeda y Ahumada. Escribió algunas composiciones en verso (canciones a lo divino, villancicos y glosas), pero sobre todo en prosa, autobiográficas, ascéticas y místicas.

Receta de mañana. Caldereta de cordero. En una cazuela se ponen 100 gramos de manteca, se calienta al fuego y se fríen dos dientes de ajo. Cuando están tostados se sacan y se echa un kilo y medio de cordero cortado en trozos, se tapa y se deja rehogar hasta que tome color dorado. Se agregan 250 gramos de cebolla picada y dos cucharadas de harina, se mezcla bien, cuidando que no se agarre al fondo; se cubre de agua hirviendo y se deja cocer tapado hasta que la carne esté tierna. Se machacan unos granos de pimienta, los dientes de ajo fritos y un poco de hierbabuena, se sazona y se deja cocer hasta que la salsa esté pastosa. No se pasa la salsa.

Reconquista. En tan grave situación el rey Pedro III el Grande tuvo que imponer nuevos tributos, a lo que se opuso la nobleza, que no veía con gusto la guerra con Sicilia y temía a Francia y a los anatemas del papa. Pedro se vio obligado a conceder a la nobleza el “Privilegio general” (1283), que fue una confirmación de los privilegios y costumbres antiguas de los aragoneses, y aun llegó a permitir a los nobles formar hermandad o “Unión”. El rey Pedro, para contar con la ayuda de la nobleza aragonesa, se había visto forzado a otorgarle el Privilegio General, que aumentaba el poder de los nobles. Su hijo Alfonso III aumentó más este poder concediéndoles el Privilegio de la Unión con lo que la autoridad real quedaba considerablemente disminuida.

Religión de mañana. Danos, te rogamos, Señor Dios nuestro, que veneremos con incesante devoción los triunfos de tus Santas Mártires Perpetua y Felicidad: para que, pues no podemos celebrarlas cual merecen, reiteremos al menos nuestros humildes obsequios. Por N. S. J. C. …

¡Oh Dios!, a quien ofende la culpa, y aplaca la penitencia: atiende propicio a las oraciones y súplicas de tu pueblo, y aparta el azote de tu ira que por nuestras culpas merecemos. Por N. S. J. C. …

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s