Vamos a traer la lista de motivos que preparamos para “Los sueños”: Hipnos y René Char; Morfeo y la adormidera; Francisco de Quevedo y Villegas; Artemidoro de Daldis; Aristóteles; los arúspices; los lakota; el trauco; el mito de Sileno; Antonio Buero Vallejo; Herófilo; Schopenhauer y el sistema simpático; Robert Desnos; el oráculo de Anfiarao; Bernardo Ortiz de Montellano; Pedro Calderón de la Barca y Domingo Báñez; “La interpretación de los sueños”, de Sigmund Freud; Eustache Le Sueur; August Strindberg; José María Eguren; Morris Hirschfield; Bernat Metge; Oyvind Fahlström; Franz Hellens; Giuseppe Tartini; Giorgio de Chirico; Wifredo Lam; y Manuel de Zequeira y Arango. A esta lista podemos añadir seis motivos más: la quinta parte del tiempo en que se duerme; Antonio Arnao; Gérard de Nerval; Nikolai Aleksseevich Nekrasov; Anton Giulio Barrili; y Sante de Santis. Por otra parte, hacia 160 d. c. Artemidoro de Daldis escribió un gran tratado de “Crítica de los sueños”, sobre la interpretación de los sueños. Y Antonio Buero Vallejo, dramaturgo español nacido en 1916, escribió “La tejedora de sueños” (1952), sobre el mito de Penélope y Ulises, y “Un soñador para el pueblo” (1958), entre otras muchas obras. Y el médico Herófilo, que vivió bajo el primero de los Tolomeos, distinguía-según Buechsenschweiz-tres clases de sueños: los enviados por los dioses, los naturales (por acción del alma cuando ésta se forma imágenes) y los mixtos (fruto de deseos). Y Robert Desnos, poeta francés (1900-1945), destacaba en el grupo surrealista de Breton por improvisar poemas durante sesiones de hipnotismo.

Receta de mañana. Puré de cuaresma. En una cacerola se ponen 200 gramos de judías blancas cubiertas de agua fría, se hacen hervir y después de un rato de hervor se agregan seis puerros, un cuarto de kilo de patatas, cuatro zanahorias y una cebolla, todo picado, y se dejan cocer hasta que las verduras estén muy tiernas, casi deshechas. Se pasan por un chino, agregándoles un poco de agua hirviendo, se le hace falta, y se vuelve a poner al fuego en ebullición unos minutos, se sazona y se retira del fuego, agregándole 40 gramos de mantequilla. Ya para servirlo se le agrega una rebanada de pan muy tostado.

Reconquista. Pedro IV el Ceremonioso o el del Punyalet (1336-1387) casó cuatro veces, la primera con María, muerta en 1347, hija de Felipe, rey de Navarra; la segunda con Leonor, muerta en 1348, hija de Alfonso IV de Portugal; la tercera con Leonor, muerta en 1374, hija de Pedro II de Sicilia, con la que tuvo al que sería el sucesor de Pedro IV, Juan I, y a Leonor, que casó con Juan I de Castilla y de este matrimonio nacieron el que sería rey Fernando I de Antequera (1412-1416) y Enrique III de Castilla, que casó con Catalina de Lancáster y tuvo a María, muerta en 1458 y que casó con el que sería rey Alfonso V el Magnánimo, a Catalina y a Juan II de Castilla, muerto en 1454. Finalmente, el cuarto matrimonio de Pedro IV el Ceremonioso fue con Sibila de Fortiá, muerta en 1416, con la que tuvo a Constanza, que casó con Federico III de Sicilia y de este matrimonio nació María, heredera de Sicilia, muerta en 1402 y que casó con Martín I de Sicilia; a Isabel, que casó con Jaime, conde de Urgel; y a Alfonso duque de Gandía.

Religión de mañana. Oremos. Oh Dios, que bajo el admirable Sacramento nos has dejado un recuerdo de tu Pasión: te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y Sangre, que sintamos continuamente en nuestras almas el fruto de tu redención. Señor, que vives y reinas con Dios Padre en unidad del Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Engrandézcate, Señor, la fausta solemnidad de tus santos Cosme y Damián; con que a ellos otorgaste la gloria sempiterna, y a nosotros, con providencia inefable, su protección. Por N. S. J. C. …

Todopoderoso, sempiterno Dios, que dominas igualmente sobre vivos y muertos, y te apiadas de todos aquéllos que por la fe y por las obras sabes han de ser tuyos: suplicámoste humildemente que todos aquéllos por quienes pretendemos orar, ya vivan aún en este siglo en carne mortal, ya hayan pasado al otro despojados de ella, mediante la intercesión de todos tus Santos, y por tu piadosa clemencia, alcancen el perdón de todos sus pecados. Por N. S. J. C. …

Un comentario en ““Los sueños” (ciclo 2).

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