Lo que tenemos construido para “La burocracia” 1973 es lo siguiente: Confucio; el Pentágono; “Lucien Leuwen”, de Stendhal; el Yakunin; Valentin Katáiev; Liu Shao-Chi; los funcionarios honorarios; Manuel de Castro; Solomon Bandaranaike; Joaquim Paco d’Arcos; John Boynton Priestley; y Sirimavo Bandaranaike. El zar Nicolás I; y las instituciones burocráticas, inspiradas en la administración militar, del Imperio austríaco de mediados del siglo XIX. “Lucien Leuwen” es una novela de Stendhal que éste dejó inacabada en 1835. Apareció con el título de “El cazador verde” en 1855 y con su verdadero título en 1894. Narra la vida de un joven burgués que sirve al estado en tiempos de Luis Felipe como militar y luego como funcionario del ministerio del Interior, pero sólo encuentra a su lado ruindad, y también hay una historia de amor, tomada de la propia vida de Stendhal. John Boynton Priestley es un escritor y dramaturgo inglés nacido en 1894, que critica su entorno desde un punto de vista libertario. Para el teatro hizo, entre otras, la pieza “El callejón del ángel” (1930) que cuenta cómo un timador destruye la vida de unos jóvenes oscuros oficinistas de Londres. Además, Confucio (551 a. c.-479 a. c.) fue un filósofo que fundó un sistema ético que ha llegado hasta nuestros días. Confucio (Kung-tse, o  bien Kung el sabio, Kung-Fu-Tsu) desempeñó un alto cargo como funcionario del estado. Se exilió debido a una intriga y con sus discípulos escribió varios textos tradicionales chinos. Y Manuel de Castro es un escritor uruguayo nacido en Argentina en 1896. Hizo poesía y novela al margen de escuelas y tendencias, valiéndose de un lenguaje clásico. Destaca entre sus novelas “Historia de un pequeño funcionario” (1930).

Religión de mañana. ¡Oh Dios!, que cada año nos traes el día de la dedicación de este tu santo templo, y nos permites asistir siempre incólumes a los sagrados Misterios: oye las súplicas de tu pueblo, y haz que todo el que entrare en este templo a implorar tus favores, se goce alcanzando cuanto pidiere. Por N. S. J. C. …

Receta de mañana. Judías con tomate. Cocer abundante agua y cuando empiece a hervir introducir un kilo de judías verdes limpias y troceadas. Dejarlas hervir destapadas. Mientras, sofreír tres cuartos de kilo de tomates maduros y una cebolla mediana en tres cucharadas de aceite, pasarlo por el chino y devolverlo a la sartén. Echarle una cucharadita de edulcorante. Incorporar las judías escurridas y machacar un diente de ajo y una cucharada de perejil picadito que se incorporará al rehogo. Rectificar de sal y dejar cocer unos quince minutos.

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