Lo que tenemos construido para “Las fábulas” 1976 es lo siguiente: Finn y Oisin; Esopo, Octavio Paz, Walther Anglicus, Dositej Obradovic y Pedro Simón Abril; Flavio Aviano; las fábulas milesias; Johannes Vilhelm Jensen; Miguel Agustín Príncipe; la literatura hebraico-española; el Panchatantra o Fábulas de Bidpai; Yehuda Burla; Hernando de Alvarado Tezozómoc; Francisco de la Sota; Luis de Góngora y Argote; Pedro Soto de Rojas; Francisco de Trillo y Figueroa; Luis Carrillo y Sotomayor; Henri de Régnier; Vicente Barbieri; Gerardo Diego; Juan Ruiz, Arcipreste de Hita; Ignacy Krasicki; Vikenti Dunin Martsinkévich; Pedro Salinas; Jules Supervielle; Iván Ivánovich Dmítriev; Théophile Deyeux; Thomas Bulfinch; Mary Howith; la sátira; Sophie Michault de la Valette; y Friedrich von der Leyen. Cristóbal de Beña; los bestiarios y Richard de Fournival; Friedrich von Hagedor; Calímaco; Francisco Javier Balsameda; y la moraleja. Johannes Vilhelm Jensen (1873-1950) es un escritor danés, Premio Nobel de Literatura en 1944. Sus obras muestran una exaltación de los países nórdicos que le emparenta con el racismo. Escribió novelas y cuentos, y sus poesías están inspiradas en las fábulas históricas de su país. Pilpay o Bidpay es el nombre dado en el siglo VIII a un brahmán hindú, que escribió unos apólogos luego recogidos por La Fontaine en sus fábulas. Flavio Aviano es un fabulista del siglo IV o V que se inspiró en Fedro y Babrio. Las fábulas milesias son unas narraciones inverosímiles que se inventaron en Mileto, en Grecia. El irlandés Finn tenía un hijo, Oisin, “pequeño ciervo”, que más tarde fue reconocido como guerrero y gran compositor de canciones y fábulas. La leyenda de Finn y su hijo Oisin narra cómo la doncella Niam, la del pelo dorado, convenció a Oisin por amor para llevárselo a su tierra mágica. Además, la producción literaria de autores judaicoespañoles resurgió en el siglo X. La prosa se desarrolló principalmente a través del apólogo o novela corta. Destaca la colección de cuentos, fábulas, anécdotas y enseñanzas titulada “El sabio”, obra de Yehudá al-Hazizí (h. 1170-1221). Y Luis de Argote y de Góngora (1561-1627) fue un poeta español de Córdoba, del Siglo de Oro, máximo exponente del culteranismo. Entre sus poemas mayores destaca la “Fábula de Polifemo y Galatea”. Y Hernando de Alvarado Tezozómoc fue un cronista mejicano (c. 1525-c. 1600), nieto del emperador Moctezuma. Es autor de una “Crónica mexicana”, en lengua española, en la que narra las luchas entre las distintas tribus mejicanas y termina con la llegada de Cortés a Méjico. Abundan en ella las digresiones fabulosas. Y Luis Carrillo y Sotomayor (1573-1610) fue un poeta español que cultivó un cultismo extremo, paralelo al de Góngora. Compuso sonetos, romances, letras y canciones, y el poema mitológico “Fábula de Acis y Galatea”, entre otras obras y traducciones. Y Yehuda Burla es un prosista hebreo de tendencia orientalizante, de apasionada fantasía y atraído por la fábula.

Religión de mañana. Oremos. Oh Dios, que bajo el admirable Sacramento nos has dejado un recuerdo de tu Pasión: te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y Sangre, que sintamos continuamente en nuestras almas el fruto de tu redención. Señor, que vives y reinas con Dios Padre en unidad del Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

Rogámoste, Señor, nos libres de todo peligro de alma y cuerpo; y por intercesión de la gloriosa siempre Virgen Santa María, Madre de Dios; de San José, de tus santos Apóstoles Pedro y Pablo, y de todos los Santos, concédenos, benigno, la salud y la paz; para que, destruida toda adversidad y error, tu Iglesia te sirva con segura libertad. Por el mismo…

Rogámoste, Señor, acojas benigno las súplicas de tu Iglesia; para que, destruida toda contradicción y error, te sirva con segura libertad. Por N. S. J. C. …

Receta de mañana. Patatas a la logroñesa. Se ponen 150 gramos de chorizo, cortado a ruedas, en la cazuela, con manteca de cerdo. Se le da unas vueltas y se añade un kilo y cuarto de patatas peladas y cortadas a trozos. Se da unas vueltas más y se cubren con un vasito de vino blanco y el agua suficiente. Se sazonan con sal y pimienta, una hoja de laurel y ajos y perejil, bien majados en el mortero. Se deja cocer lentamente durante unos treinta minutos. Las patatas deben quedar blandas y casi sin salsa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s