Lo que tenemos construido para “Calígula” es lo siguiente: Ancio; Germánico; la “caliga”; Antonia II; Albert Camus; Karol Hubert Rostworowski; Casio Severo; el concurso literario de Lugduno; Remetalces, Cotis y Polemón; Macrón; Tiberio Gemelo; Ptolomeo hijo de Juba II; Mitrídates rey de Armenia; Marco Junio Silano; Segundo Carrinate; Julio Grecino; Herodes Antipas; Herodes Agripa I; el puente entre Bayas y Puzzoli; las conchas de Gran Bretaña; la captación de herencias; Incitato; Drusila; Régulo; el vestido de Venus; Décimo Valerio Asiático; Casio Querea; Milonia Cesonia; Julio Cano; Séneca; Lolia Paulina; Tácito; el obelisco de Calígula; y la ciudad rusa de Kaluga. La escuela de gladiadores dirigida por un caballero romano; y Canio. Lolia Paulina estuvo casada en segundas nupcias con el emperador Calígula, y murió por orden de Agripina. En 1812 Napoleón rebautizó como Calígula a la ciudad rusa de Kaluga. El obelisco llamado de Calígula, levantado en el centro de la plaza de san Pedro de Roma, es un monumento de la Heliópolis egipcia, trasladado a Roma por orden de Calígula, colocado primero en el Circo y luego en su lugar actual por mandato del papa Sixto V en 1586. Tácito, historiador romano, de quien se han conservado cuatro de los catorce libros de su Historia y casi completos sus Anales, narra los sucesos de los reinados de Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón. Calígula, que envidiaba las dotes oratorias de Séneca, le condenó a muerte, pero pudo librarse porque una amante del emperador le dijo que Séneca pronto moriría de tuberculosis. Además, Albert Camus (1913-1960) fue un escritor francés, autor de la obra de teatro “Calígula” (1945), afín a un pensamiento existencialista. Y Karol Hubert Rostworowski fue un escritor polaco (1877-1938) que hizo poesía romántica y numerosas obras de teatro como la histórica “Cayo César Calígula” (1917). Y a Antonia II, esposa de Druso I, su nieto Gayo Calígula le dio el título de Augusta. Y la caliga era el calzado del soldado común y de los rangos inferiores al de centurión. El emperador “Calígula”, “Botitas”, apodo que, durante su estancia en el Rin junto a sus padres (14-16 d. c.) le dieron los soldados por calzar unas pequeñas “caligae”, “sandalias (militares)”. Y a Casio Severo, personaje de origen humilde, el Senado le prohibió sus escritos y lo deportó. Esos escritos los resucitó luego Calígula. Se conservan algunas de sus burlas y ocurrencias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s